NoUS MODELS I formes de masculinitat

 

 

1.      Readaptats parcials i insuficientment convençuts: Davant el clam generalitzat contra la discriminació femenina i els canvis del model vida, intenten honestament adaptar-se als nous temps però sense revisar en profunditat els valors que han interioritzat fins fa poc. 

 

 

§         l’home que “ajuda”, però que no es qüestiona el seu model tradicional de masculinitat,  ni es planteja fer-ho.

 

§         bons homes desconcertats: intenten actuar de manera positiva encara que detecten que quelcom no funciona, sense adornar-se de que no han revisat els seus vells patrons de conducta

 

 

§         falsos reciclats: mantenen una actitud tolerant davant la major part dels canvis i reivindicacions però sense qüestionar-se les seves conductes tradicionals.

 

§         Oportunistes: Estan sempre atents a les novetats de la correcció política imperant però modifiquen poc i només superficialment les seves conductes.    

 

§         Lúcids però conservadors: son capaços de detectar eficaçment errors, greuges i discriminacions, però es plantegen modificar la seva vida en consonància amb els seus anàlisis. 

 

 

 

2.      Els revisionistes : homes que es replantejat el seu model de vida

 

 

§         Homes contra la violència

 

 

§         L’home reconciliat: a partir de una presa consciència sobre la inviabilitat del valors dominants,  ha decidit construir la seva vida a partir de l’autoconeixement i de l’acceptació de la seva pròpia complexitat, sense sacrificar o menysprear les seves necessitats emocionals, o aspectes essencials com la cura de l’espai privat, les relacions personals, la vida familiar, etc. ....

 

 

 

 

 

 

§         Nous pares. El pare present

 

 

Atrás quedaron los padres fríos y poco comprometidos. De otro siglo son los hombres autoritarios y distantes. Los papás de hoy eligen estar presentes en cada momento del embarazo y comparten responsabilidades en la crianza de los hijos. Han aprendido a disfrutar de su hogar y su familia.

El obstetra Guillermo Herrmann asegura que, durante el embarazo de sus pacientes, la presencia del hombre es la regla. “Los maridos vienen siempre a las consultas. Tienen toda la información y muchas veces son ellos los que preguntan. No cabe duda de que, hoy por hoy, el embarazo es una experiencia compartida”, sostiene el especialista.

En las salas de parto, por otra parte, la presencia del padre también ya es de rutina. Herrmann recuerda que, apenas 15 años atrás, muchas clínicas exigían una autorización expresa del médico para permitir que el marido fuera testigo del nacimiento de su hijo, según publica un informe del site Materna.com.

Hoy la participación del padre no sólo está permitida, sino que además se incentiva y resulta necesaria para acompañar a la madre en esa experiencia intensa. “Creo que son pocos los padres que aceptarían quedar afuera de un momento tan memorable. Son ellos mismos los que quieren estar”, confiesa el obstetra.

 

§         L´home plural:  el que assumeix plenament que els nostres patrons de conducta són relacionals i que no es poden rigiditzar  (Miquel Guix. La contra, Vanguardia, 23-9-05)

 

§         l’home amb autonomia domèstica

 

 

§         l’home sensible: sempre ha donat molta importància a qüestions poc valorades en el “club dels homes” i ara es sent reconegut i reafirmat pel moviment de les noves masculinitats

 

 

§         l’home que té cura dels altres

 

 

§         l’home que ha superat la visió binària homo/hétero

 

§         Antics outsiders que sintonitzen amb el moviment de les noves masculinitats

 

1.      filohippies

2.      ex-rockers

3.      postpunks

 

 

 

3.      Noves Masculinitats de disseny. Consum i Identitats preprogramades

 

 

Las características de producción del sistema postfordista han llevado al mercado la totalidad de las dimensiones humanas en un empeño por producir abstracciones y elementos efímeros de rápido consumo tras espejismos de diferenciación e identificación con imágenes sociales, en un radical “eres lo que tienes” y que podemos encontrar en la venta y adquisición de elementos de mercado que van desde las sintonías y logos de los teléfonos móviles hasta el consumo de productos ecológicos pasando, cómo no, por la estética corporal o la marca de nuestra ropa.

 

La saturación de la producción en cadena de elementos físicos ha dejado paso al marketing de lo intangible en una continua carrera por la creación de necesidades simbólicas. En este nuevo contexto de producción, la construcción de referentes identitarios ha entrado a formar parte del mercado y son las redefiniciones icónicas y sus dimensiones constitutivas las más usadas como elementos de compra-venta. El juego publicitario entra a elaborar una flexibilidad de las estructuras sociales para fomentar el espejismo del tránsito de capital humano de unos niveles a otros en virtud del consumo del producto. El mercado de lo intangible vende quimeras de identificación social, construyendo nuevas barreras de exclusión y límites del nosotros; reelabora la imagen de los grupos ejerciendo sobre los mismos presión mediática – que se redefinirá en necesidad – para incardinar nuevos, cuanto volátiles por simbólicos, referentes identitarios que los definan como grupo, en un continuo proceso sin fin de identificación propia y ajena.

 

La subsunción del cuerpo como elemento de mercado sitúa a éste y sus posibilidades de cambio – material y simbólico – en objetivo de la producción volátil que caracteriza al sistema postfordista. La capacidad casi infinita del cuerpo para soportar la labor de la identificación grupal hace convertirse al sexo, aunque principalmente a la sexualidad y el género – cuyo principal referente sigue siendo el mismo cuerpo – en nichos de mercado a ocupar. Continuamente se elaboran y reelaboran nuevas imágenes del tipo ideal de Hombre y Mujer cuyos atributos icónicos pueden ser adquiridos, de forma tal que el hecho de la misma adquisición lleva al tomante a una transformación icónica y a un irreal trasvase de status.

 

© José Díaz Diego. LA i-LÓGICA DE LOS GÉNEROS: METROSEXUALES, MASCULINIDAD Y APODERAMIENTOS. Publicado en AIBR. Revista de Antropología Iberoamericana, Ed. Electrónica Volumen 1, Número 1. Enero-Febrero 2006. Pp. 157-167 Madrid: Antropólogos Iberoamericanos en Red. ISSN: 1578-9705 AIBR. Revista de Antropología Iberoamericana / www.aibr.org

 

 

§         l’home sòlid i sensible

 

§         el metrosexual

 

El neologismo “metrosexual” proviene del homónimo anglosajón metrosexual, acuñado por el periodista inglés Mark Simpson en Independent on Sunday, en 1994, refiriéndose a él como: “un caballero narcisista enamorado no sólo de si mismo sino también de su estilo urbano de vida”, y al que daría la siguiente definición en su artículo “Meet the metrosexual”, publicado en Salon.com, el 22 de julio de 2002 :

 

El típico metrosexual es un joven con dinero para gastar, que vive en la ciudad, donde están las mejores tiendas, clubs, gimnasios y las mejores peluquerías. Puede ser oficialmente gay, hetero o bisexual, pero esto no tiene tanta importancia porque se ve a sí mismo como su propio objeto de deseo y placer. De profesiones liberales como modelos, medios de comunicación y productoras o músicos pop y, ahora, también deportistas, saben que atraen, aunque la verdad sea dicha, lo mejoran con productos cosméticos masculinos.

 

En el propio esbozo de Simpson podemos observar la clara línea consumista que sostiene la producción y reproducción de la nueva imagen del hombre – metrosexual – , su identificación etaria – en la línea del discurso post-moderno del pensamiento político de edad –, su poder adquisitivo, su localización urbana, sus gustos – entre la coquetería y el narcisismo –, su orientación sexual, su orientación laboral, etc. Aunque de relativa joven aparición, el término metrosexual y el icono más o menos fijo que delimita se ha extendido a lo largo y ancho del mundo occidentalizado, pudiéndonoslo encontrar en radio, televisión y prensa escrita – en su gran mayoría prensa rosa – en casi todos los países de influencia inglesa e hispana. Tanto es así que fue designado palabra del año 2003 por la American Dialect Society de Washington, siguiendo como criterios fundamentales su rápida difusión, aceptación y uso por parte de la población estadounidense..

 

La capacidad de un mercado globalizado demanda la adquisición de globalizados agregados icónicos constitutivos de la representación de género, desde España a Estados Unidos y desde Argentina a Japón.

 

© José Díaz Diego. LA i-LÓGICA DE LOS GÉNEROS: METROSEXUALES, MASCULINIDAD Y APODERAMIENTOS. Publicado en AIBR. Revista de Antropología Iberoamericana, Ed. Electrónica Volumen 1, Número 1. Enero-Febrero 2006. Pp. 157-167 Madrid: Antropólogos Iberoamericanos en Red. ISSN: 1578-9705 AIBR. Revista de Antropología Iberoamericana / http://www.aibr.org/

 

 

Usted es un Metrosexual si:

 

·         Gasta más de un tercio de su sueldo en ropa.

 

·         Combina el color de sus zapatos con el de sus anteojos.

 

·         Compra artículo sólo si son de primerísimas marcas.

 

·         Cambia de corte de pelo de acuerdo al que use Beckham.

 

·         No se avergüenza por llorar frente a una mujer.

 

·         Tiene más de tres fragancias de perfume.

 

·         Eres capaz de volver a tu casa a cambiarte de ropa cuándo descubres que tu corbata tiene una manchita, del reverso.

 

·         Usas más de 3 piercings en zonas visibles.

 

·         Tiene distintas cremas para el cuidado del cutis. FONT: Terra.es

 

 

 

§         el metroemocional

 

 

Después de la liberación femenina, vino el metrosexual, pero ahora hay un nuevo eslabón evolutivo en el género masculino, el hombre metroemocional.

 

 

 

Según El Diario Montañés, de España, el metroemocional es un hombre "ultrasensible y cariñoso". Ya hace años el escritor inglés Mark Simpson indicó que la "liberación masculina" de los noventa no era más que una "esclavitud bien vestida", de modo que sentó las bases sobre el cuidado de la imagen masculina, creando el concepto de "metrosexual", que encontró en el también inglés David Beckham su mejor exponente.

 

 

Según la definición de Simpson, el metrosexual es "consecuencia del postfeminismo castrador", un hombre "narcisista, exhibicionista y consumidor compulsivo, que ha hecho suyos los rasgos atribuidos al sexo opuesto". Pues bien, mientras muchos hombres todavía pugnaban por comprender y asimilar este cambio en los usos y costumbres masculinas, ya hay quienes hablan de una nueva categoría de hombre: el metroemocional.

 

El metrosexual, dicen, ha evolucionado, dejando de lado el culto a la apariencia para enfocarse en lo afectivo. Este es el hombre metroemocional. Esta nueva clase masculina fue propuesta por Rosetta Forner en su libro "En busca del hombre metroemocional", un ensayo sobre la soledad y la precariedad sentimental del varón de hoy. Ya no hay más cazadores, protectores, musculosos ni dominantes (¿acaso ya no quedan lugares para el otrora atractivo ‘Macho Latino’?)

 

El metroemocional no tiene pudor en hablar de sus emociones; es abierto, amable, sensible, cariñoso, con carácter, tolerante y colaborador, dice la escritora.

 

 

 

§         el tecnosexual

 

 

Cuando recién nos acostumbrábamos a la novedad, el metrosexual ha pasado a la historia. Ahora, la moda dicta que lo que se lleva es ser tecnosexual, un nuevo término que acuñan los hombres sofisticados que lucen los aparatos tecnológicos más innovadores como un complemento más, porque... ¿qué hombre que se precie no tiene hoy día un 'i-Pod' o un teléfono móvil con 'bluetooth' incorporado?.


El metrosexual, joven acaudalado de la metrópoli que mima su aspecto hasta extremos antes exclusivos de la mujer, cuya orientación sexual carece de relevancia porque en realidad se toma a sí mismo como objeto de amor y placer, ha dejado de ser el último grito en lo que a tendencias se refiere.

El celular, infaltable EFE

Ha nacido el tecnosexual, un hombre que sigue teniendo en cuenta el lado femenino despertado en la era de la metrosexualidad, pero que da una especial relevancia a los artilugios de avanzada tecnología que emplea a diario.

El tecnosexual es la evolución del típico informático, "calculín" con un par de gruesas lentes y bolígrafos perfectamente colocados en el bolsillo de la camisa, con dificultad para socializarse y cuyos chistes sólo ríen los de su propio gremio mientras el resto piensa si realmente los extraterrestres se han adueñado de la Tierra.

Un contundente ejemplo del típico informático es Bill Gates, el hombre más rico del mundo gracias a la creación del Windows, un programa que ha revolucionado el mundo del ordenador personal. Si echamos la vista atrás, la imagen de Gates hace unos años era la del típico informático descrito anteriormente, aunque hay que admitir, que este genio de la programación ha ido adaptándose a los tiempos y ahora goza de una imagen un tanto más actual. Ha reducido el tamaño de sus gafas y lleva los trajes y las corbatas a la moda, aunque dentro de lo recatado. Sin embargo no se puede decir que Gates sea un tecnosexual.


Narcisita y urbano
El autor del revolucionario término es Ricky Montalvo, un físico y matemático estadounidense amante de la técnica informática, que define al tecnosexual como un ser narcisista y urbano, fascinado por la informática, con un alto nivel de vida.

Se trata de un hombre deportista preocupado por su alimentación y su cuerpo pero que rechaza el uso de cosméticos y de la cirugía estética. Prefiere emplear todo el tiempo en explorar su ordenador portátil, revisar la agenda electrónica e instalar tanto en su casa como en el coche los más avanzados sistemas de sonido.

En realidad el término fue empleado por primera vez por intelectuales en 1970 en referencia a la atracción sexual del hombre hacia máquinas, androides y robots. Sin embargo, Montalvo ha redefinido el término, que no implica una determinada orientación sexual, pues se trata de un concepto universal que define un estilo de vida en el que priman los últimos avances tecnológicos.

Todos los aspectos e implicaciones del tecnosexual, son tratadas en profundidad en una página web: www.technosexual.org, creada y dirigida por el mismo Montalvo y en la que se dan desde ideas para decorar la casa hasta consejos sobre qué aspiradora es la más apropiada para mantener impecable el hogar.

Además, el problema de cómo acarrear de un lado a otro todos esos aparatitos tan indispensables para el "tecnohombre", es decir, el teléfono móvil, el reproductor de música, el "bluetooth" (tecnología inalámbrica, que permite hablar en el caso del teléfono celular sin sacarlo del bolsillo), los cascos para el teléfono, y el ordenador portátil, lo soluciona el norteamericano con la adquisición de unas bolsas diseñadas por Louis Vuitton exclusivamente para este menester.

La web no tiene desperdicio, en ella Montalvo inserta fotos de sus viajes y comenta sus impresiones, además de aclarar que D&G y Urban Outfitters, entre otros, son sus diseñadores de camisetas preferidos. Hasta el momento el mediático futbolista David Beckham, el hombre de los mil y un peinados, era el portotipo de varón a seguir pero parece haber perdido la estela bajo la del jugador del arsenal Fredrick Ljungberg (1977, Suecia), protagonista en 2004 de la sensual campaña de la firma Calvin Klein.

El sueco ha arrebatado el trono al inglés y es ahora ejemplo del hombre tecnosexual o tecnomacho, según gustos, pues además de cuidar su aspecto físico a lo "metro", no pierde onda en cuanto a moda tecnológica se refiere. Tiene un modernísimo teléfono móvil de tercera generación, su ordenador personal está conectado a la red 24 horas al día, y no hay concentración deportiva a la que no se lleve su reproductor de mp3.

Dada la rapidez con la que el metrosexual ha pasado a ser historia, hay quienes se preguntan si sucederá lo mismo con el tecnosexual, a lo que Ricky Montalvo responde que como la tecnología forma parte intrínseca de la vida del ser humano el hombre no dejará nunca de ser tecnosexual.

Es un término que en principio sólo se puede aplicar al varón, pues la mujer, según el mismo Montalvo, siempre a tenido su propio estilo y ha sido capaz de crear sus propios movimientos.

Sin embargo, si se tratase de buscar la pareja ideal para el tecnosexual se necesitaría encontrar una tecnodiva. Una mujer que sin ningún tipo de recelo o duda es capaz de trabajar con su ordenador portátil desde un cibercafé, mientras realiza gestiones por el teléfono móvil con cámara digital incorporada, y que cuando llega a casa hace la compra por internet mientras observa, a través de la red, cómo su hijo juega en la guardería. En definitiva una mujer adaptada a las ultimas tecnologías.

 

 

 

4.      Masculinitats reivindicatives: ha reorientat fet la seva vida a partit d’un trauma que segueix polaritzant la seva atenció

 

§         Pares separats

 

5.      Masculinitats reactives

 

§         el retrosexual

 

Retrosexuales: el regreso de los machos

Justo cuando comenzábamos a entender qué diablos es un metrosexual surge un nuevo modelo de hombre. Ya no vale parecerse a David Beckham, ahora hay que ser un varón que no le teme a nada, lo que se conoce como retrosexual.

Al parecer, quienes inventan estas clasificaciones se la tomaron con el género masculino. Ya no se estila ser yuppies, metrosexuales, metroemocional, hombres alfa ni tecnosexuales. Aunque pocos recuerden qué diferencias tiene cada una de estas clasificaciones, los que quieren acompañar las últimas tendencias, deben saber que lo último, lo que realmente se usa ahora, es ser un retrosexual.


Agencias

Algunos dicen que los retro siempre han existido, que nunca pasaron de moda; otros opinan que es el regreso de los hombres a sus órigenes, a lo que nunca debieron dejar de ser. Finalmente, los más escépticos dicen que es otra cuestión de marketing.

Hay varias definiciones de retrosexual: el que toma estilos y apariencia de los 80's, 70's y 60's y los aplica ahora; heterosexual, casado, monógamo y fiel; el que no se depila las cejas, ni tiene manicure ni usa masajes capilares. Es decir, aquel que no gasta ni un peso en cuidado personal.

Lo que si queda claro es que los retrosexuales bastantes aspectos de la escencia masculina, algo que los latinos agradecemos. Esta bien ser un caballero y mostrar cierta sensibilidad. Pero nada de andar llorando porque se nos manchó una camisa de seda.

Mientras sociólogos y psicólogos continúan discutiendo los cómo y los porqué de esta nueva clasificación, reunimos una pequeña lista con las principales características que identifican a este nuevo modelo de hombre, para que usted mismo puede saber si es o no un retrosexual

¿Es usted retrosexual?

   » Siempre paga la cuenta, aunque la mujer insista en aportar la mitad.
   » No se atemoriza ante ninguna situación: un robo, una llanta pinchada o un desastre natural.
   » Come carnes rojas y si puede cazarlas con sus propias manos, mejor.
   » No se preocupa por vivir hasta los 90 años. Si alcanza esta edad, que sea fumando y bebiendo.
   » No usa ropa ‘caliente’, como camisetas ajustadas y sin mangas, así pase los 30.
   » Busca ayuda profesional si tiene una adicción, si se muere toda su familia en un accidente o si su equipo de fútbol baja a la segunda división.
   » Tiene sólo un traje de diseñador, en tono oscuro, que utiliza solamente en una cita importante, para impresionar en una fiesta o a una posible conquista.
   » El único complemento de moda aceptado es el cinturón. Lo demás es normal y ante todo funcional.
   » No se desnuda fácilmente delante de sus amigos ni comparte el baño turco con ellos, por cercanos que sean.
   » Debe tener una cicatriz de la que se sienta orgulloso.
   » No es requisito ser carilindo.
   » Sabe utilizar un martillo, el taladro, cambiar una bombilla y destapar una botella de champagne. Los más hábiles hasta arreglan una fuga de agua.
   » Un retrosexual no pide un Apple Martini ni un Cosmopolitan sino un Dry, ginebra o vermouth, al mejor estilo Bond.
   » No diferencia entre un perfume y otro. Con que huela bien es suficiente. Y la loción para después de afeitar, la misma que usaba su padre.
   » Sabe qué es el sexo y cómo practicarlo.
   » No le importa mucho si están de acuerdo con él o no, ni lo que es políticamente correcto. No va a cambiar de opinión solo por darles gusto a los demás.
   » No se avergüenza de los olores o sonidos que su cuerpo produce, aunque tampoco se pavonea por ellos. Le presta la atención justa a la limpieza, y entiende el valor terapéutico de eructar, aunque no lo haga en público.
   » El jabón antibacterial no lo conoce y sabe que el hombre ha vivido miles de años sin lavarse las manos cada quince minutos.
   » Maneja cualquier vehículo de tierra, agua, nieve o aire. De ser necesario, puede solucionar un desperfecto menor del motor de un auto.
   » No le importa estar solo, la compañía le gusta pero también disfruta de la soledad.
   » Sabe usar una navaja y puede abrir una botella de vino contra una toalla doblada y cualquier licor en menos de diez segundos.
   » Entiende lo esencial de cualquier deporte y puede jugar, al menos virtualmente, cualquiera que use una pelota.
   » Es responsable de todos sus actos y nunca culpa a los demás de sus errores.
   » Está en contacto con sus sentimientos, pero no se siente obligado a compartirlos con los demás.
   » Es un hombre feliz con su condición y forma de vida.

Diseño: Junia Parodi y Lúcia Bischoff.  Contenido y Producción: Mónica Godoy L.  Editores: Ginna Gamboa, Nahuel Torterolo.

© Copyright 2005, Terra Networks

 

 

§         l’ubersexual: George Cloony

 

§         Hipersexuats i musculosos

§         l’home viril

§         Clàssics

§         Rudos

§         El motero rabiós: Jesse James

§         Els nostàlgics

§         Nous misògins: els missatges del “reaggeton”

 

..."el estilo de vida reaggeton", caracterizado por una ostentosidad y lujos estrafalarios (como los narcotraficantes), mujeres hermosas y ávidas de sexo y vida fácil. De paso pretenden vendernos un modelo de "latino", que solo vive para esas cosas estrafalarias y nuestras mujeres reducidas a ser ni más ni menos que prostitutas. Obviamente aqui el mensaje va mal”.

 

§         Els ossos: http://es.wikipedia.org/wiki/Oso_(sexualidad) 




 

 

 

 

 

Mojinos escocíos http://www.mojinos.com/grupo/sevilla/sevilla.aspx

 

6.      Masculinitats  desitjades

 

§         L’imaginari infantil

 

Nois: l’heroi

Noies: El príncep blau

 

§         L’imaginari femení adolescent

§         L’imaginari femení adult

§         L’imaginari gay

 

 

  

7.      Masculinitats en crisi 

 

o       l’home malenconiós i derrotat,

o       el perdonavides

o       frikis

o       el tauró

o       l’internauta camaleònic

o       l’homosexual ocult

o       l’home sol i aïllat

o       el single urbà

o       l’home dèbil

o       l’home desestabilitzat

o       l’home fracassat

o       l’home indecís

o       l’home terapèutic

o       l’home escapista.