§
l’home que “ajuda”, però que no es qüestiona el seu model tradicional de
masculinitat, ni es planteja fer-ho.
§
bons homes desconcertats: intenten actuar de manera positiva encara que detecten que
quelcom no funciona, sense adornar-se de que no han revisat els seus vells
patrons de conducta

§
falsos reciclats: mantenen una actitud tolerant davant la major part dels
canvis i reivindicacions però sense qüestionar-se les seves conductes
tradicionals.
§
Oportunistes: Estan
sempre atents a les novetats de la correcció política imperant però modifiquen
poc i només superficialment les seves conductes.
§
Lúcids però conservadors: son capaços de detectar eficaçment errors, greuges i
discriminacions, però es plantegen modificar la seva vida en consonància amb
els seus anàlisis.

§
L’home reconciliat: a partir de una presa consciència sobre la inviabilitat del
valors dominants, ha decidit construir
la seva vida a partir de l’autoconeixement i de l’acceptació de la seva pròpia
complexitat, sense sacrificar o menysprear les seves necessitats emocionals, o
aspectes essencials com la cura de l’espai privat, les relacions personals, la
vida familiar, etc. ....
Atrás
quedaron los padres fríos y poco comprometidos. De otro siglo son los hombres
autoritarios y distantes. Los papás de hoy eligen estar presentes en cada
momento del embarazo y comparten responsabilidades en la crianza de los hijos.
Han aprendido a disfrutar de su hogar y su familia.
El obstetra
Guillermo Herrmann asegura que, durante el embarazo de sus pacientes, la
presencia del hombre es la regla. “Los maridos vienen siempre a las consultas.
Tienen toda la información y muchas veces son ellos los que preguntan. No cabe
duda de que, hoy por hoy, el embarazo es una experiencia compartida”, sostiene
el especialista.
En las salas
de parto, por otra parte, la presencia del padre también ya es de rutina.
Herrmann recuerda que, apenas 15 años atrás, muchas clínicas exigían una
autorización expresa del médico para permitir que el marido fuera testigo del
nacimiento de su hijo, según publica un informe del site Materna.com.
Hoy la participación del padre no sólo está permitida, sino que además se incentiva y resulta necesaria para acompañar a la madre en esa experiencia intensa. “Creo que son pocos los padres que aceptarían quedar afuera de un momento tan memorable. Son ellos mismos los que quieren estar”, confiesa el obstetra.
§
L´home plural: el que
assumeix plenament que els nostres patrons de conducta són relacionals i que no
es poden rigiditzar (Miquel Guix. La
contra, Vanguardia, 23-9-05)
§ l’home amb autonomia domèstica
§ l’home sensible: sempre ha
donat molta importància a qüestions poc valorades en el “club dels homes” i ara
es sent reconegut i reafirmat pel moviment de les noves masculinitats
§ l’home que té cura dels altres
§ l’home que ha superat la visió binària homo/hétero
§ Antics outsiders que sintonitzen amb el moviment de
les noves masculinitats
1. filohippies
2. ex-rockers
3. postpunks
3. Noves Masculinitats de disseny. Consum i Identitats preprogramades
Las características de producción del sistema
postfordista han llevado al mercado la totalidad de las dimensiones humanas en
un empeño por producir abstracciones y elementos efímeros de rápido consumo
tras espejismos de diferenciación e identificación con imágenes sociales,
en un radical “eres lo que tienes” y que podemos encontrar en la venta y adquisición
de elementos de mercado que van desde las sintonías y logos de los teléfonos
móviles hasta el consumo de productos ecológicos pasando, cómo no, por la
estética corporal o la marca de nuestra ropa.
La
saturación de la producción en cadena de elementos físicos ha dejado paso al marketing
de lo intangible en una continua carrera por la creación de necesidades
simbólicas. En este nuevo contexto de producción, la construcción de
referentes identitarios ha entrado a formar parte del mercado y son las redefiniciones
icónicas y sus dimensiones constitutivas las más usadas como elementos de
compra-venta. El juego publicitario entra a elaborar una flexibilidad de las
estructuras sociales para fomentar el espejismo del tránsito de capital
humano de unos niveles a otros en virtud del consumo del producto. El mercado
de lo intangible vende quimeras de identificación social, construyendo
nuevas barreras de exclusión y límites del nosotros; reelabora la imagen de los
grupos ejerciendo sobre los mismos presión mediática – que se redefinirá en
necesidad – para incardinar nuevos, cuanto volátiles por simbólicos,
referentes identitarios que los definan como grupo, en un continuo
proceso sin fin de identificación propia y ajena.
La
subsunción del cuerpo como elemento de mercado sitúa a éste y sus
posibilidades de cambio – material y simbólico – en objetivo de la
producción volátil que caracteriza al sistema postfordista. La capacidad
casi infinita del cuerpo para soportar la labor de la identificación grupal
hace convertirse al sexo, aunque principalmente a la sexualidad y el género
– cuyo principal referente sigue siendo el mismo cuerpo – en nichos
de mercado a ocupar. Continuamente se elaboran y reelaboran nuevas
imágenes del tipo ideal de Hombre y Mujer cuyos atributos icónicos pueden ser
adquiridos, de forma tal que el hecho de la misma adquisición lleva al
tomante a una transformación icónica y a un irreal trasvase de status.
© José Díaz Diego. LA
i-LÓGICA DE LOS GÉNEROS: METROSEXUALES, MASCULINIDAD Y APODERAMIENTOS. Publicado en AIBR. Revista de Antropología
Iberoamericana, Ed. Electrónica Volumen 1, Número 1. Enero-Febrero 2006.
Pp. 157-167 Madrid: Antropólogos Iberoamericanos en Red. ISSN: 1578-9705 AIBR. Revista de Antropología Iberoamericana /
www.aibr.org
§ el metrosexual
El
neologismo “metrosexual” proviene del homónimo anglosajón metrosexual, acuñado
por el periodista inglés Mark Simpson en Independent on Sunday, en 1994,
refiriéndose a él como: “un caballero narcisista enamorado no sólo de si mismo
sino también de su estilo urbano de vida”, y al que daría la siguiente
definición en su artículo “Meet the metrosexual”, publicado en Salon.com, el 22
de julio de 2002 :
El
típico metrosexual es un joven con dinero para gastar, que vive en la ciudad,
donde están las mejores tiendas, clubs, gimnasios y las mejores peluquerías.
Puede ser oficialmente gay, hetero o bisexual, pero esto no tiene tanta
importancia porque se ve a sí mismo como su propio objeto de deseo y placer. De
profesiones liberales como modelos, medios de comunicación y productoras o
músicos pop y, ahora, también deportistas, saben que atraen, aunque la verdad
sea dicha, lo mejoran con productos cosméticos masculinos.
En
el propio esbozo de Simpson podemos observar la clara línea consumista que
sostiene la producción y reproducción de la nueva imagen del hombre –
metrosexual – , su identificación etaria – en la línea del discurso
post-moderno del pensamiento político de edad –, su poder adquisitivo, su
localización urbana, sus gustos – entre la coquetería y el narcisismo –, su
orientación sexual, su orientación laboral, etc. Aunque de relativa joven
aparición, el término metrosexual y el icono más o menos fijo que delimita se
ha extendido a lo largo y ancho del mundo occidentalizado, pudiéndonoslo
encontrar en radio, televisión y prensa escrita – en su gran mayoría prensa
rosa – en casi todos los países de influencia inglesa e hispana. Tanto es así que
fue designado palabra del año 2003 por
La
capacidad de un mercado globalizado demanda la adquisición de globalizados
agregados icónicos constitutivos de la representación de género, desde España a
Estados Unidos y desde Argentina a Japón.
© José Díaz Diego. LA
i-LÓGICA DE LOS GÉNEROS: METROSEXUALES, MASCULINIDAD Y APODERAMIENTOS. Publicado en AIBR. Revista
de Antropología Iberoamericana, Ed. Electrónica Volumen 1, Número 1.
Enero-Febrero 2006. Pp. 157-167 Madrid: Antropólogos Iberoamericanos en Red.
ISSN: 1578-9705 AIBR.
Revista de Antropología Iberoamericana / http://www.aibr.org/
Usted es un Metrosexual si:
·
Gasta más de un tercio de su sueldo en ropa.
·
Combina el color de sus zapatos con el de sus anteojos.
·
Compra artículo sólo si son de primerísimas marcas.
·
Cambia de corte de pelo de acuerdo al que use Beckham.
·
No se avergüenza por llorar frente a una mujer.
·
Tiene más de tres fragancias de perfume.
·
Eres capaz de volver a tu casa a cambiarte de ropa cuándo
descubres que tu corbata tiene una manchita, del reverso.
·
Usas más de 3 piercings en zonas visibles.
·
Tiene distintas cremas para el cuidado del cutis. FONT:
Terra.es
|
Después de la liberación
femenina, vino el metrosexual, pero ahora hay un nuevo eslabón evolutivo en
el género masculino, el hombre metroemocional.
Según El Diario Montañés, de
España, el metroemocional es un hombre "ultrasensible y cariñoso".
Ya hace años el escritor inglés Mark Simpson indicó que la "liberación
masculina" de los noventa no era más que una "esclavitud bien
vestida", de modo que sentó las bases sobre el cuidado de la imagen
masculina, creando el concepto de "metrosexual", que encontró en el
también inglés David Beckham su mejor exponente. Según la definición de Simpson, el
metrosexual es "consecuencia del postfeminismo castrador", un
hombre "narcisista, exhibicionista y consumidor compulsivo, que ha hecho
suyos los rasgos atribuidos al sexo opuesto". Pues bien, mientras muchos
hombres todavía pugnaban por comprender y asimilar este cambio en los usos y
costumbres masculinas, ya hay quienes hablan de una nueva categoría de
hombre: el metroemocional. El metrosexual, dicen, ha
evolucionado, dejando de lado el culto a la apariencia para enfocarse en lo
afectivo. Este es el hombre metroemocional. Esta nueva clase masculina fue
propuesta por Rosetta Forner en su libro "En busca del hombre
metroemocional", un ensayo sobre la soledad y la precariedad sentimental
del varón de hoy. Ya no hay más cazadores, protectores, musculosos ni dominantes
(¿acaso ya no quedan lugares para el otrora atractivo ‘Macho Latino’?) El metroemocional no tiene pudor
en hablar de sus emociones; es abierto, amable, sensible, cariñoso, con
carácter, tolerante y colaborador, dice la escritora. |
§ el tecnosexual
|
Cuando recién nos acostumbrábamos a la
novedad, el metrosexual ha pasado a la historia. Ahora, la moda dicta que lo
que se lleva es ser tecnosexual, un nuevo término que acuñan los hombres
sofisticados que lucen los aparatos tecnológicos más innovadores como un
complemento más, porque... ¿qué hombre que se precie no tiene hoy día un
'i-Pod' o un teléfono móvil con 'bluetooth' incorporado?.
Ha
nacido el tecnosexual, un hombre que sigue teniendo en cuenta el lado
femenino despertado en la era de la metrosexualidad, pero que da una especial
relevancia a los artilugios de avanzada tecnología que emplea a diario. El
tecnosexual es la evolución del típico informático, "calculín" con
un par de gruesas lentes y bolígrafos perfectamente colocados en el bolsillo
de la camisa, con dificultad para socializarse y cuyos chistes sólo ríen los
de su propio gremio mientras el resto piensa si realmente los extraterrestres
se han adueñado de Un
contundente ejemplo del típico informático es Bill Gates, el hombre más rico
del mundo gracias a la creación del Windows, un programa que ha revolucionado
el mundo del ordenador personal. Si echamos la vista atrás, la imagen de
Gates hace unos años era la del típico informático descrito anteriormente,
aunque hay que admitir, que este genio de la programación ha ido adaptándose
a los tiempos y ahora goza de una imagen un tanto más actual. Ha reducido el
tamaño de sus gafas y lleva los trajes y las corbatas a la moda, aunque
dentro de lo recatado. Sin embargo no se puede decir que Gates sea un
tecnosexual.
Se
trata de un hombre deportista preocupado por su alimentación y su cuerpo pero
que rechaza el uso de cosméticos y de la cirugía estética. Prefiere emplear
todo el tiempo en explorar su ordenador portátil, revisar la agenda electrónica
e instalar tanto en su casa como en el coche los más avanzados sistemas de
sonido. En
realidad el término fue empleado por primera vez por intelectuales en 1970 en
referencia a la atracción sexual del hombre hacia máquinas, androides y
robots. Sin embargo, Montalvo ha redefinido el término, que no implica una
determinada orientación sexual, pues se trata de un concepto universal que
define un estilo de vida en el que priman los últimos avances tecnológicos. Todos
los aspectos e implicaciones del tecnosexual, son tratadas en profundidad en
una página web: www.technosexual.org, creada y dirigida por el mismo Montalvo
y en la que se dan desde ideas para decorar la casa hasta consejos sobre qué
aspiradora es la más apropiada para mantener impecable el hogar. Además,
el problema de cómo acarrear de un lado a otro todos esos aparatitos tan
indispensables para el "tecnohombre", es decir, el teléfono móvil,
el reproductor de música, el "bluetooth" (tecnología inalámbrica,
que permite hablar en el caso del teléfono celular sin sacarlo del bolsillo),
los cascos para el teléfono, y el ordenador portátil, lo soluciona el
norteamericano con la adquisición de unas bolsas diseñadas por Louis Vuitton
exclusivamente para este menester. La
web no tiene desperdicio, en ella Montalvo inserta fotos de sus viajes y
comenta sus impresiones, además de aclarar que D&G y Urban Outfitters,
entre otros, son sus diseñadores de camisetas preferidos. Hasta el momento el
mediático futbolista David Beckham, el hombre de los mil y un peinados, era
el portotipo de varón a seguir pero parece haber perdido la estela bajo la
del jugador del arsenal Fredrick Ljungberg (1977, Suecia), protagonista en
2004 de la sensual campaña de la firma Calvin Klein. El
sueco ha arrebatado el trono al inglés y es ahora ejemplo del hombre
tecnosexual o tecnomacho, según gustos, pues además de cuidar su aspecto
físico a lo "metro", no pierde onda en cuanto a moda tecnológica se
refiere. Tiene un modernísimo teléfono móvil de tercera generación, su
ordenador personal está conectado a la red 24 horas al día, y no hay
concentración deportiva a la que no se lleve su reproductor de mp3. Dada
la rapidez con la que el metrosexual ha pasado a ser historia, hay quienes se
preguntan si sucederá lo mismo con el tecnosexual, a lo que Ricky Montalvo
responde que como la tecnología forma parte intrínseca de la vida del ser
humano el hombre no dejará nunca de ser tecnosexual. Es
un término que en principio sólo se puede aplicar al varón, pues la mujer,
según el mismo Montalvo, siempre a tenido su propio estilo y ha sido capaz de
crear sus propios movimientos. Sin
embargo, si se tratase de buscar la pareja ideal para el tecnosexual se
necesitaría encontrar una tecnodiva. Una mujer que sin ningún tipo de recelo
o duda es capaz de trabajar con su ordenador portátil desde un cibercafé,
mientras realiza gestiones por el teléfono móvil con cámara digital
incorporada, y que cuando llega a casa hace la compra por internet mientras
observa, a través de la red, cómo su hijo juega en la guardería. En
definitiva una mujer adaptada a las ultimas tecnologías. |
4. Masculinitats reivindicatives: ha
reorientat fet la seva vida a partit d’un trauma que segueix polaritzant la
seva atenció
5.
Masculinitats
reactives
§ el retrosexual
Retrosexuales: el regreso de los
machos
Justo cuando
comenzábamos a entender qué diablos es un metrosexual surge un nuevo modelo
de hombre. Ya no vale parecerse a David Beckham, ahora hay que ser un varón
que no le teme a nada, lo que se conoce como retrosexual. Al parecer, quienes inventan estas clasificaciones se la tomaron con el género masculino. Ya no se estila ser yuppies, metrosexuales, metroemocional, hombres alfa ni tecnosexuales. Aunque pocos recuerden qué diferencias tiene cada una de estas clasificaciones, los que quieren acompañar las últimas tendencias, deben saber que lo último, lo que realmente se usa ahora, es ser un retrosexual.
Algunos dicen que los retro siempre han
existido, que nunca pasaron de moda; otros opinan que es el regreso de los
hombres a sus órigenes, a lo que nunca debieron dejar de ser. Finalmente, los
más escépticos dicen que es otra cuestión de marketing. Hay varias definiciones de retrosexual: el
que toma estilos y apariencia de los 80's, 70's y 60's y los aplica ahora;
heterosexual, casado, monógamo y fiel; el que no se depila las cejas, ni
tiene manicure ni usa masajes capilares. Es decir, aquel que no gasta ni un
peso en cuidado personal. Lo que si queda claro es que los
retrosexuales bastantes aspectos de la escencia masculina, algo que los
latinos agradecemos. Esta bien ser un caballero y mostrar cierta
sensibilidad. Pero nada de andar llorando porque se nos manchó una camisa de
seda. Mientras sociólogos y psicólogos continúan
discutiendo los cómo y los porqué de esta nueva clasificación, reunimos una
pequeña lista con las principales características que identifican a este
nuevo modelo de hombre, para que usted mismo puede saber si es o no un
retrosexual ¿Es usted retrosexual? » Siempre paga la
cuenta, aunque la mujer insista en aportar la mitad. Diseño: Junia
Parodi y Lúcia Bischoff. Contenido y Producción: Mónica Godoy L.
Editores: Ginna Gamboa, Nahuel Torterolo. © Copyright 2005, Terra Networks |
§ l’ubersexual: George Cloony
§ Hipersexuats i musculosos
§ l’home viril
§ Clàssics
§ Rudos
§ El motero rabiós: Jesse James
§ Els nostàlgics
§ Nous misògins: els missatges del “reaggeton”
..."el
estilo de vida reaggeton", caracterizado por una ostentosidad y lujos
estrafalarios (como los narcotraficantes), mujeres hermosas y ávidas de sexo y
vida fácil. De paso pretenden vendernos un modelo de "latino", que
solo vive para esas cosas estrafalarias y nuestras mujeres reducidas a ser ni
más ni menos que prostitutas. Obviamente aqui el mensaje va mal”.
§
Els ossos: http://es.wikipedia.org/wiki/Oso_(sexualidad)
Mojinos escocíos http://www.mojinos.com/grupo/sevilla/sevilla.aspx
6. Masculinitats
desitjades
§ L’imaginari infantil
Nois:
l’heroi
Noies:
El príncep blau
§
L’imaginari femení adolescent
§
L’imaginari femení adult
§ L’imaginari gay
7. Masculinitats en crisi
o
l’home malenconiós i derrotat,
o
el perdonavides
o
frikis
o
el tauró
o
l’internauta camaleònic
o
l’homosexual ocult
o
l’home sol i aïllat
o
el single urbà
o l’home desestabilitzat
o
l’home fracassat
o
l’home indecís
o
l’home terapèutic
o
l’home escapista.